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Las teorías científicas más extrañas

El punto es este: muchas de estas extrañas teorías científicas intentan explicar nuestro mundo, sus orígenes o cómo funcionan ciertas cosas, pero están completamente fuera de lugar. Pueden sonar bien, pero eso no significa que sean ciertas. Por supuesto, la pseudociencia y la ciencia extraña siguen siendo una buena lectura: te proporcionará una buena anécdota cuando estés con tus amigos y familiares:

  • El universo funciona como un reloj mecánico.
    De acuerdo con la teoría del universo mecánico, el universo es como un reloj mecánico controlado por un ser supremo que utiliza las leyes de la física como engranajes para hacer que todo en el mundo sea determinable. A diferencia de otras teorías científicas que involucran a Dios, esta teoría limita su papel a solo poner el universo en movimiento. Sin embargo, esta teoría fue rechazada por la teoría cuántica.
  • Generación espontánea.
    Según Aristóteles, una criatura podría surgir de un objeto inanimado (o anteriormente animado), ya que un gusano «crece» de la carne podrida. Tan loco como parece, la gente creía esto hasta el siglo XX, incluso con experimentos científicos que se estaban llevando a cabo.
  • Las semillas de la vida fueron traídas a la Tierra a través de meteoritos.
    También llamada Teoría de la Panspermia, esta antigua creencia sugiere que la vida realmente existe en todo el universo y que acaba en la Tierra a través de algún tipo de roca espacial.
  • El oro puede estar hecho de otras sustancias.
    La alquimia, o la búsqueda de crear oro a partir de otras sustancias, es una teoría que surgió de la Edad Media. El único problema era que los alquimistas necesitaban encontrar la piedra filosofal que era la clave mágica no solo para iniciar esta transformación sino también para la vida eterna. 
  • El fuego está hecho de un elemento llamado flogisto.
    En 1667, un físico llamado Johann Joachim Becher propuso agregar otro elemento a la lista ya existente de elementos químicos en la Tierra: Phogiston. Según Becher, todos los elementos combustibles contienen estas cosas y las liberan cuando se queman. Hoy, el Phogiston solo existe en los libros de historia.
  • Los corderos crecen como la maleza.
    Los antiguos griegos fueron los primeros en tener la loca idea de que un cordero podría crecer directamente del suelo, con un tallo unido a su ombligo. Plinio el Viejo lo mencionó más tarde, y los europeos retomaron la idea en el siglo XIV.
  • Frenología: lee la cabeza de tus amigos como una bola de cristal.
    Al tomar medidas del cráneo, el fundador de la Frenología, Franz Josef Gall, argumentó que se podían determinar los rasgos de personalidad, la propensión y la inteligencia de una persona. Apostamos a que hizo mucho dinero con esta pseudociencia. 
  • Las enfermedades son causadas por los desequilibrios de los «cuatro humores».
    Durante cientos de años, los médicos atribuyeron las enfermedades no a los gérmenes sino al desequilibrio de lo que llamaron «los cuatro humores». Estos humores, o temperamentos, fueron propuestos por primera vez por Hipócrates y se referían a las diferentes cantidades de cuatro supuestos fluidos corporales en cualquier persona.